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26 Nov 2014
La moda y las emociones - Google Image

La moda y las emociones…

Aprovechando que estamos inmersos en la Fashion Week, aprovechamos para ver qué tiene que ver la moda con nuestros estados de ánimo…

¿Cómo influye la ropa que nos ponemos cada día en nuestras emociones?

Según determinados estudios, la ropa que nos ponemos tiene una relación más estrecha de la que nos imaginamos con nuestro estado de ánimo.

El estudio se llevó a cabo con un centenar de mujeres a las cuales se preguntó qué llevaban puesto cuando su humor estaba decaído. La mitad respondió que pantalones vaqueros. Asimismo, más de la mitad de las mujeres, el 57%, contestaron que cuando estaban ‘de bajón’ aseguraron escoger una camiseta que les tapase la cintura de sus pantalones.

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El estudio también determina que si una mujer se siente feliz, tiene el 10% de posibilidades más de ponerse su traje favorito.

Y el estudio también apunta a que cuando una persona está de buen humor, tiene el doble de posibilidades respecto a cuando está triste, de llevar accesorios como collares, pendientes o sombreros y cinco veces más de posibilidades de ponerse sus zapatos preferidos.

Entonces… si queremos conseguir un resultado concreto, ¿la ropa que elijamos puede ayudarnos?

Afirmativo. La doctora Karen Pine, profesora de Psicología del Desarrollo en la Universidad de Hertforshire (Inglaterra), pidió a un grupo de alumnos que fueran vestidos a clase con una camiseta de Superman. Con este simple hecho, cambió sus pensamientos. Al menos durante el día que llevaban la camiseta puesta. Los voluntarios en el experimento se describieron a sí mismos como más agradables y superiores al resto de los estudiantes. Y si preguntabas acerca de cuánto podían cargar a los alumnos sin camiseta, la sensación se reducía considerablemente con respecto a las respuestas de los que llevaban puesta la camiseta.

¿La forma en que vistes puede llegar a determinar cómo piensas?

Debido a que hay muchas maneras en que la ropa nos influencia, la relación simbólica con una prenda, por ejemplo, nos puede conducir a adoptar las características que asociamos a esa prenda. Una situación que tiene, realmente, el poder de cambiar la forma en que pensamos.

Una prenda de vestir puede conectarnos, también, con nuestros recuerdos, llegando a desencadenar sentimientos asociados a esos recuerdos.

Si nos ponemos una prenda asociada a experiencias felices anteriores, desencadenará recuerdos positivos que, a su vez, desencadenarán las mismas respuestas emocionales positivas.

¿Nuestros pensamientos y emociones pueden, a su vez influir, en lo que nos ponemos?

Efectivamente. De hecho, se trata de una relación que se retroalimenta… Lo que nos ponemos afecta a nuestro estado de ánimo y nuestros sentimientos a la hora de elegir la ropa ante el armario influyen en la ropa que elegimos ponernos.

Esto es muy interesante, porque el hecho de conocer esta relación nos puede permitir parar un sentimiento negativo frente al armario y elegir conscientemente ropa que nos modifique a positivo nuestro estado de ánimo inicial. En términos psicológicos se llama la ‘teoría del aprendizaje asociativo’.

Y el color, ¿qué influencia tiene en lo que nos ponemos?

Sin ser infalible, existe, según la psicología actual, una relación entre el color y las emociones. Por tanto, el color de la ropa que elijamos, tendrá cierta influencia sobre nuestras emociones.

Algunos ejemplos que no hay que creer a pie juntillas…

Parece ser que el naranja nos hace sociables, potencia nuestra autoestima y reduce la fatiga. Un color ideal para un día repleto de reuniones y compromisos.

El amarillo mejora la capacidad de concentración y sube la moral. Un color, por tanto, ideal si ese día toca hacer trabajo reflexivo como preparar documentación.

El verde aporta serenidad y mejora la empatía. Útil para reuniones complicadas.

El azul potencia la generosidad y la solidaridad.

Y el rojo facilita la toma de decisiones importantes.

Como esto no es infalible, lo que sí nos puede servir más es observar cómo nos sentimos cada uno con cada color y utilizarlos en las situaciones que lo necesitemos.

¿Qué papel puede jugar un ‘personal shopper’, que ahora están tan de moda, en todo lo que estamos hablando?

Por un lado, pueden actuar de manera positiva, puesto que están teniendo una visión objetiva y externa de la ropa que estás utilizando. Y según esa relación retroalimentada de la que acabamos de hablar, para una persona que está bloqueada, le puede ayudar. Al igual que le puede ayudar una hermana/o, una amiga/o o la pareja…

Algunos buenos ‘personal shoppers’ pueden llegar a ser un apoyo interesante cuando, por ejemplo, alguien está haciendo una dieta y tiene que modificar su forma de vestir acorde a su nuevo cuerpo. Para llevar bien a cabo su trabajo, colaboran con médicos estéticos y endocrinos para aportar a la persona un cambio 360º.

Es impresionante cómo afectan las emociones en todo, incluso en la moda…

Así es… La sociedad actual pone cada vez mayor acento en las emociones. Y la moda va más allá de la pura estética porque simboliza todo un movimiento de emociones.

Conclusiones…

La moda es, en definitiva, una forma de comunicación que expresa cómo nos sentimos o cómo nos queremos sentir.

admin

Mis valores son la flexibilidad, el respeto y la comunicación. Consultora, Formadora y Coach en coaching organizacional, desarrollo de habilidades de dirección y comunicación interpersonal y organizacional. Me entusiasma acompañar en las transformaciones de las personas y las organizaciones a través de la consultoría y la formación.

3 comentarios

  1. Hola Carolina, me gusta tu post. Puedo tomar información de él para mi página web que es de venta de ropa y poner un link que lo una a tu blog? Avísame si te parece. Saludos

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    1. Crisdell, claro que puedes. La idea es transmitir y retransmitir mensajes que nos ayudan a entender el por qué de las cosas. Gracias.

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  2. Muyyyyy cierto! El año pasado pase por una crisis depresiva, y todo lo que usaba me hacía sentir peor, en un intento por salir de eso cambie mi look, cambie los colores que usaba y hasta los zapatos.. definitivamente hubo un cambio que no solo lo sentí yo, sino que otros cercanos a mi lo notaron

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