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28 Sep 2020
Aceptación o resignación

¿Es lo mismo dolor que sufrimiento? ¿Y aceptación que resignación?

Vivimos en una época de gran inmadurez emocional. Las generaciones más adultas fuimos educadas en la exigencia, en el esfuerzo y en unos niveles de respeto muy elevados, incluso excesivos en algunos casos diría yo. Y las generaciones más jóvenes están educadas en la la inmediatez, en la falta de esfuerzo, en los resultados rápidos y en un bajo nivel de esfuerzo y resiliencia.

Sin embargo tenemos que vivir esta vida… la que tenemos, la que nos ha tocado y podemos exprimir su jugo o desaprovecharla. En ambos casos, el tiempo vivido ya no volverá.

Así que es mejor despertar y absorber su jugo que dejar que se escurra entre los dedos de nuestras manos… ¿no crees?

En las últimas semanas estoy asistiendo a un curso de Mindfulness.

 

He meditado durante muchos años, conjuntamente con la práctica de yoga.

 

Pero esto del Mindfulness me sonaba diferente y he querido investigar.

Y, la verdad es que, aunque el origen es común, la técnica es diferente. Mindfulness se centra en enfocarse en el presente, no en el pasado, ni en el futuro, para desarrollar mejores niveles de serenidad y de felicidad.

No en el pasado porque el pasado nos lleva a preocuparnos de cosas que ya no podemos solventar. Ya lo decía el proverbio chino: ‘Si tiene solución, para qué te preocupas. Y si no tiene solución, para qué te preocupas.’

No en el futuro porque sometemos a nuestro cerebro a un estrés que no se merece. Nos preocupamos demasiado por cosas que nunca llegarán a ocurrir.

Sí en el presente porque es donde puedes actuar, donde puedes solucionar, donde puedes disfrutar.

 

Enfocarnos en lo que hacemos en cada momento provoca que nuestros niveles de felicidad y de serenidad aumentan.

 

En la sesión del otro día hablábamos de cómo el Mindfulness nos puede ayudar a aceptar el dolor… y surgió el debate…

 

¿Es lo mismo dolor que sufrimiento?

 

La respuesta es no. El dolor es una sensación física que vamos a sentir por el hecho de ser humanos. Está en nuestra biología, en nuestra fisiología, lo sentimos y cuando llega, decidimos qué hacer con él. 

Si lo comprendemos y lo integramos, dolerá durante un tiempo, pero al final desaparecerá, gracias a la impermanencia de las cosas.

 

Nada es eterno. Todo tiene un principio y un final.

 

Es como cuando tenemos una gastroenteritis o nos operan de algo. Comienza y acaba. Siempre es así. El dolor tiene un principio y un fin.

En cambio, el sufrimiento es optativo. Sí, es optativo. Porque está en nuestra mente. Está en cómo interpretamos las situaciones, en cómo nos resarcimos en ellas. El sufrimiento es como el fango que todo lo vuelve aciago. Es un tufillo que provoca el alejamiento de algunas personas. Porque pasar del sufrimiento al victimismo es relativamente sencillo. ¿Nos gustan los sufridores de la vida? Cuando alguien nos cuenta que tiene que sufrir… ¿lo compartimos?

Si algo duele hay que sufrir durante un tiempo. Pero sufrir por sufrir es tontería.

 

¿Y qué tienen que ver la aceptación y la resignación?

 

La aceptación está directamente relacionada con el dolor, al igual que la resignación está íntimamente relacionada con el sufrimiento.

Las personas que acogen su dolor, lo dejan sentir y lo aceptan, consiguen pasar página y continuar.

Las personas que escogen resignarse ante una situación acaban cayendo en las redes del sufrimiento.

 

No es fácil, pero sí es posible…

 

Los hábitos adquiridos cuesta cambiarlos. Sin embargo liberarnos de ellos nos hace, además de más libres, más equilibrados, más serenos y más felices.

Cuando queremos dejar de sufrir debemos analizar, también, con qué voy a ocupar ese vacío que deja el sufrimiento… porque muchas veces el problema es ese, que como nos hemos acostumbrado, nos cuesta desprendernos de ello.

Un ejercicio sencillo es analizar y observar si cuando nos duele algo se queda en el dolor y pasa a la aceptación o se mantiene pegado al sufrimiento. Si ocurre lo segundo hagamos el ejercicio de observarlo, aceptarlo y dejarlo ir.

El resultado más probable es que el sufrimiento se vaya.

admin

Mis valores son la flexibilidad, el respeto y la comunicación. Consultora, Formadora y Coach en coaching organizacional, desarrollo de habilidades de dirección y comunicación interpersonal y organizacional. Me entusiasma acompañar en las transformaciones de las personas y las organizaciones a través de la consultoría y la formación.

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